Operaciones en Corto: Ganando cuando el mercado va a la baja

Uno de los conceptos fundamentales para todo inversionista de bolsa es aprender a ejecutar ventas en corto. La idea tradicional de “comprar barato y vender caro” aplica muy bien cuando el mercado es alcista, pero ¿qué pasa cuando hay una crisis y los valores caen rápidamente? ¿Cómo aprovechar el pánico bursátil?

Pues bien, las operaciones en corto te brindarán la posibilidad de ganar en un mercado bajista y aprovechar los diferentes ciclos para maximizar tus beneficios. Estos son algunos puntos claves sobre este concepto, el funcionamiento y algunas estrategias según el marco temporal.

¿Qué son y cómo funcionan las Operaciones en Corto?

La definición es bastante sencilla: se trata de tomar prestado cierto número de acciones (o cualquier título valor) a un precio alto y devolver las misma cantidad pero a un precio inferior.

Veamos un ejemplo sencillo. Las acciones de Apple valen $700 USD y tú consideras que ya están en un precio alto y es muy probable que vayan a a caer. Tomas prestadas 100 acciones a $700 USD, es decir, $7.000 USD. Las vendes a ese valor a cualquier otro inversionista. Es decir, tienes $7.000 en tu billetera y debes 100 acciones.

Efectivamente las cotizaciones caen, y supongamos que consideras que $350. Entonces compras nuevamente las 100 acciones que debes, pero ahora te cuestan $3.500 USD. Le devuelves al primer inversionista sus 100 acciones de Apple y habrás ganado $3.500 USD gracias al mercado bajista.

Recuerda: tomas prestado un número de acciones, no un valor monetario.

¿Cómo operar en corto?

No necesitas conocer en persona a ningún inversionista ni solicitar ningún préstamo formal de acciones. La mayoría de plataformas simplemente te dan la opción de “Vender Corto” o “Short Selling”.

También las  puedes usar en otros activos

Las ventas en corto aplican para prácticamente cualquier transacción en acciones, divisas, materias primas, petróleo, oro, etc.

Riesgos y Límites

Las operaciones en corto tienen dos desventajas. La primera es que estás jugando contra el alza en los precios y estas no tienen techo, es decir, que una cotización puede subir ilimitadamente y entre más lo haga mayores serán las pérdidas.

Por otro lado, las ganancias son limitadas. En el mejor de los escenarios una empresa perdería todo su valor en bolsa y ganarías el 100%.

Aunque ambos casos son hipotéticos, es muy importante que ajustes tus stop loss para evitar que la euforia del mercado arrastre números rojos en tu portafolio.

Estrategias según el marco temporal de corto o mediano plazo

Una de las razones que explican el porqué a los bajistas los llaman Osos es debido a la velocidad que toma un mercado en caerse. Un Toro tarda más en subir una escalera (mercado alcista), que un Oso en bajarla (mercado bajista).

Las caídas en las cotizaciones son muchas veces más bruscas y contundentes que las alzas. Esto significa que con las ventas en corto las ganancias en marcos temporales estrechos (días o semanas) son mucho más rápidas.

Sin embargo, jamás utilices estas operaciones con miras al largo plazo. ¿Por qué he de advertirte esto? Porque la gran mayoría de activos siempre están al alza en el largo plazo debido a efectos inflacionarios.