Mejora tus finanzas con la fórmula 10-20-70

Una de las lecciones más importantes que aprendí de El hombre más rico de Babilonia tiene que ver con las finanzas personales. ¿Sabes cómo distribuir tu ingreso entre gastos, deuda y ahorro? Pues bien, si gastas todo lo que ganas nunca vas entrar en la libertad financiera porque ninguna parte de tu ingreso trabaja para ti. Si las cuotas que pagas por tus deudas son demasiado grandes, probablemente incurrirás en nuevos préstamos una vez tras otra porque no tienes como sostenerte.

Existe un esquema justo para que comiences a destinar dinero para invertir y reduzcas eficientemente los niveles de tus obligaciones. Empecemos con el ahorro….

10% para el Ahorro – Inversión

Ni más ni menos. Cualquier individuo puede llevar el mismo estilo de vida con el 90 por ciento de su salario. Es muy importante reservar una décima parte para el ahorro porque en el futuro se va a transformar en un grupo de activos que trabajen para ti.

¿Quieres ganar más? Entonces ahorra para invertir, no para gastar. Al cabo de 10 meses tendrás el equivalente a un salario completo, por lo que la tentación de gastarlo por el camino se manifestará en todo tipo de gastos innecesarios. Pero piensa que esa fracción hará de ti una persona adinerada y libre, por pequeña que parezca.

Un tip adicional especialmente si estás casado: elabora un plan conjunto con tu pareja. Sumar ambos salarios y extraer la décima parte equivale a tener una suma equivalente a uno solo en la mitad del tiempo.

Evalúa también cuánto requieres para hacer una inversión. Puede que apenas necesites ahorrar durante cuatro meses para alcanzar un monto mínimo para comprar acciones. De todos modos, conserva este hábito para seguir reinvirtiendo y acrecentar tu columna de activos.

20% para la Deuda

Los pasivos financieros son como una bolsa rota: puedes intentar llenarla todo lo quieras, pero la fuga hará que pierdas dinero con cada intento. ¿Qué deberías hacer entonces? Lógicamente tapar el hueco lo más pronto que sea posible.

La razón por la que el ideal es un 20 por ciento, se debe a que sobrepasar ese límite implica gastar más de lo necesario en tus acreedores y muy poco en lo que a ti concierne. Menos de ese 20 puede hacer que el compromiso se alargue más de lo necesario o que te acostumbres a estar endeudado.

Sin embargo, y hago la aclaración porque es pertinente, algunas deudas pueden servirte para llenar otra bolsa. La deuda buena es aquella que puedes destinar para invertir y obtener una ganancia suficiente para pagarle a tus acreedores y a ti mismo, pero requiere de habilidades financieras especiales.

70% para el resto

Vivir con el 90% de tu salario es factible, con el 70% parece complicado, pero menos de esto es injusto contigo y con tu familia.

¿Cómo reducir tus gastos para que puedas atender el ahorro y la deuda? Lo primero que debes hacer es clasificar tus gastos para que contemples el panorama real de aquello que está sacando dinero de tus bolsillos. Puede pasar que compres más ropa o accesorios tecnológicos de los que necesitas, o que el ocio tenga un peso excesivo (gastar en casinos, loterías y uno que otro vicio).